Por Allissón Montano
A diferencia de los que el mundo nos enseña acerca de la identidad, Dios nos habla acerca de la identidad en Mateo 5:13-16 y nos lleva a entender que al ser como la sal somos llamados a preservar, a evitar la corrupción moral y espiritual en la sociedad, también a dar sabor, a dar esperanza, gozo ese sazón a este mundo desanimado, al ser como la luz que disipa la oscuridad, para guiar a otros y reflejar la verdad en un mundo de tinieblas, tambien nos motiva a ser visibles, a compartir nuestra fe, a dar a conocer aquello que Dios nos ha dado esa distinción, es la identidad que tenemos en Dios.